lunes, 31 de diciembre de 2012

Emprendedores rurales ¿en qué y cómo?


Calendario motivador 2013 (Slideshare de Javier Prieto).

La palabra emprendimiento se ha hecho un hueco importante en los contenidos de los medios de comunicación, en los discursos de los políticos, en las jornadas y eventos de las administraciones, asociaciones e instituciones... Y eso que, bajo mi punto de vista, es bastante cacofónica.
La cuestión es que nos estamos acostumbrando a hablar de emprendedores y de emprender, de lo necesario que es encontrar nuestros talentos y saber 'explotarlos' para encontrar nuestro mercado.
Como ya comenté en otro post anterior, no todo el mundo puede ser emprendedor, no todo el mundo está preparado para asumir los riesgos y decepciones que de por sí trae el emprendimiento en muchos momentos, y, evidentemente, tendrá que haber trabajadores por cuenta ajena que cubran las tareas que las pymes surgidas del emprendimiento sean capaces de generar. Pero sólo desde la creación de pymes más o menos solventes será posible salir reforzados de esta crisis.
Por eso creo que el emprendimiento no es ninguna tontería ni una moda pasajera, sino mas bien una nueva actitud social que nos debe llevar a no tener miedo al fracaso, saber aprender de los errores y entender que el éxito empresarial es una carrera de fondo permanente y no la meta.
Vale, hay que emprender, pero ¿en qué  y cómo? Somos muchos los emprendedores -rurales o no- que nos encontramos ante la inevitable cuestión de si estaremos haciendo bien. Para tranquilizarnos en algo durante esta fase de nuestra vida profesional, han surgido iniciativas como Emprender en clave  Rural (en el Bajo Aragón), EmprendeRural (de Castilla y León) o Emprende Natura, un sitio web donde puedes recibir formación y asesoramiento sobre cómo dar ese paso, qué tipo de negocio emprender y cómo emprenderlo, desde su fábrica de proyectos.


De todas formas, y como es lógico, las dudas nos asaltan: sobre la opción elegida, sobre nuestra capacitación para afrontar este duro recorrido y, como no, sobre qué ocurrirá a lo largo de esta carrera. Por eso, creo que debemos de emprender con varias cuestiones claras:

  • No podemos basar nuestro iniciativa en ayudas, subvenciones ni cualquier apoyo claro y efectivo. La ley de apoyo al emprendimiento se hace esperar, y nuestro país ocupa la posición 44 como destino propicio para emprender. Así que es evidente que estamos solos en esto y que, salvo formación u orientación específica por parte de algunos organismos públicos (como Andalucía Emprende en mi región), las necesidades económicas de nuestra empresa nos las tendremos que solucionar nosotros solitos. Yo particularmente soy partidario de solicitar el pago único a falta de unos meses de agotar el desempleo y, si no se dispone de esta prestación, optar por emprender en compañía para que la inversión particular (de ahorros personales, ayudas familiares o pequeños créditos) sea lo menos posible.
  • Tenemos que aprender a no hablar de éxito o fracaso sino sencillamente de valía y esfuerzo, de aprendizaje y de capacidad de renovación y adaptación a cada momento y situación. Es decir, casi seguro que, una vez que demos el primer paso (yo estoy en ello), todo comience a desarrollarse de manera completamente distinta a como lo pensamos. Habrá momentos en que todos nuestros planes o algunas de nuestras previsiones se tuerzan hasta el punto que nos planteemos seriamente si merece la pena seguir, si conviene agotar todas las vías. Pues sí, porque evitar o descartar un camino puede que esté cerrando una pequeña puerta para que comiences a ver la luz, rentabilidad a tu negocio o sencillamente una nueva forma de afrontarlo.
  • Conviene plantearnos cuál es exactamente nuestro objetivo. Tener X ganancias, conseguir llegar a este público, crear una marca o un producto diferente... Y. sobre todo, marcarnos un objetivo que verdaderamente nos haga sentirnos satisfechos con nuestro trabajo. Porque de nada sirve crear un plan de empresa fuerte y prometedor si no nos va a ilusionar como empresarios. Es decir, busca la felicidad en tu empredimiento.
  • Detectemos nuestra mayor habilidad o ese producto que nos apasiona y que somos capaces de ofrecer como nadie. Después, localicemos a nuestro público (clientes reales o potenciales, gente que habla de tu producto/servicio, líderes o prescriptores en tu sector), observemos, respetemos y estudiemos constantemente a nuestra competencia. Tras ello es momento de planificar claramente dónde (físicamente o no) vas a situar tu negocio para que que te conozcan (lanzamiento), hablen de ti (diferenciación) , entren (posicionamiento y calidad en el producto) y repitan (calidad, CRM y fidelización).
  • Y, sobre todo, seamos fuertes y mentalicémonos de que esto del emprendimiento es una lucha dura, así que, como leí recientemente ¡Agárrate los machos si vas a emprender!
Para empezar, tener a mano cada día un buen calendario motivador puede ser muy útil. Ya lo habréis visto arriba; es mi pequeño regalo para empezar el año con espíritu emprendedor. Es motivador 100% así que espero que os guste tanto como a mí.

¡Que el nuevo año os traiga fuerza y salud para emprender lo que os propongáis! 



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