Hablar de ecología siempre ha sido positivo, más que nada porque ha sido un concepto nacido como redención a las devastadores consecuencias de prácticas intensivas en todas las áreas de producción (agricultura, ganadería, textil, turismo, combustibles...).
El perfil del consumidor de productos ecológicos es una persona de ciudad, sí, pero indudablemente la tendencia creciente a consumir ecológicamente beneficia a los empresarios, agricultores, ganaderos... que optan por esta forma de producir, por supuesto casi siempre en zonas rurales. Por eso digo que esa 'moda', que al final será -estoy convencida- un imperativo social, beneficia al medio rural, porque le ha proporcionado nuevas vías para su crecimiento, nuevas fórmulas de Desarrollo Rural.
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| Panal de miel ecológica. FOTO: ZONA RURAL. |

