El caso es que lo rural se está definiendo por su calidad, su capacidad para innovar sin olvidar su naturalidad. No hay más que echarle un vistazo a este vídeo, que muestra que un negocio tan 'rural' como una tienda de Aceite de Oliva puede ser moderno e innovador.
Vídeo de una moderna tienda de Aceite de Oliva, diseñada por Interiorismo Trinidad.
Volviendo a cómo entendemos hoy la palabra rural, suele ocurrir que la nueva acepción se desarrolla y asimila socialmente antes que los académicos lo hagan. Y de hecho, la Red Española de Desarrollo Rural y diversos ayuntamientos y colectivos del medio rural plantearon ante la RAE una petición para que modificara la definición de rural de su diccionario que se refería a éste como "inculto, tosco y apegado a las cosas lugareñas". Hace ahora un año que la RAE se comprometió a que esta acepción de rural deje de existir en el diccionario de referencia de la lengua castellana ¡para la nueva edición escrita de 2014! Pero el caso es que, para mi sorpresa, el buscador web de la RAE aún ofrece esta acepción desfasada de rural, una modificación sencilla y rápida que no tiene porqué producirse en paralelo a la esperada nueva edición escrita.
