martes, 15 de enero de 2013

Rural no significa tosco; es calidad

Lo rural lleva tiempo estando 'de moda'. Y de hecho el calificativo 'rural' ha evolucionado en su consideración social tanto como las cosas a las que se refiere (turismo, certificados de calidad, asociaciones, etcétera). Dicho de otra forma, lo rural en muchos casos no es lo que era. Pero, no me entendáis mal; lo digo para bien.
El caso es que lo rural se está definiendo por su calidad, su capacidad para innovar sin olvidar su naturalidad. No hay más que echarle un vistazo a este vídeo, que muestra que un negocio tan 'rural' como una tienda de Aceite de Oliva puede ser moderno e innovador.

Vídeo de una moderna tienda de Aceite de Oliva, diseñada por Interiorismo Trinidad.

Volviendo a cómo entendemos hoy la palabra rural, suele ocurrir que la nueva  acepción se desarrolla y asimila socialmente antes que los académicos lo hagan. Y de hecho, la Red Española de Desarrollo Rural y diversos ayuntamientos y colectivos del medio rural plantearon ante la RAE una petición para que modificara la definición de rural de su diccionario que se refería a éste como "inculto, tosco y apegado a las cosas lugareñas". Hace ahora un año que la RAE se comprometió a que esta acepción de rural deje de existir en el diccionario de referencia de la lengua castellana ¡para la nueva edición escrita de 2014! Pero el caso es que, para mi sorpresa, el buscador web de la RAE aún ofrece esta acepción desfasada de rural, una modificación sencilla y rápida que no tiene porqué producirse en paralelo a la esperada nueva edición escrita.

Rural en el diccionario de la RAE

lunes, 31 de diciembre de 2012

Emprendedores rurales ¿en qué y cómo?


Calendario motivador 2013 (Slideshare de Javier Prieto).

La palabra emprendimiento se ha hecho un hueco importante en los contenidos de los medios de comunicación, en los discursos de los políticos, en las jornadas y eventos de las administraciones, asociaciones e instituciones... Y eso que, bajo mi punto de vista, es bastante cacofónica.
La cuestión es que nos estamos acostumbrando a hablar de emprendedores y de emprender, de lo necesario que es encontrar nuestros talentos y saber 'explotarlos' para encontrar nuestro mercado.
Como ya comenté en otro post anterior, no todo el mundo puede ser emprendedor, no todo el mundo está preparado para asumir los riesgos y decepciones que de por sí trae el emprendimiento en muchos momentos, y, evidentemente, tendrá que haber trabajadores por cuenta ajena que cubran las tareas que las pymes surgidas del emprendimiento sean capaces de generar. Pero sólo desde la creación de pymes más o menos solventes será posible salir reforzados de esta crisis.
Por eso creo que el emprendimiento no es ninguna tontería ni una moda pasajera, sino mas bien una nueva actitud social que nos debe llevar a no tener miedo al fracaso, saber aprender de los errores y entender que el éxito empresarial es una carrera de fondo permanente y no la meta.
Vale, hay que emprender, pero ¿en qué  y cómo? Somos muchos los emprendedores -rurales o no- que nos encontramos ante la inevitable cuestión de si estaremos haciendo bien. Para tranquilizarnos en algo durante esta fase de nuestra vida profesional, han surgido iniciativas como Emprender en clave  Rural (en el Bajo Aragón), EmprendeRural (de Castilla y León) o Emprende Natura, un sitio web donde puedes recibir formación y asesoramiento sobre cómo dar ese paso, qué tipo de negocio emprender y cómo emprenderlo, desde su fábrica de proyectos.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Las empresas rurales y la web 2.0

Las empresas rurales que antes han sabido utilizar Internet para llegar a su target, a su público objetivo, han sido las del sector turístico. Los alojamientos del Medio Rural han sabido pasar del boca-oreja off line a la prescripción y recomendación online a través de plataformas de blogs, redes sociales, centrales de reservas tanto horizontales como especializadas... Un cliente satisfecho o insatisfecho tras su estancia en una casa rural, por ejemplo, puede llegar a muchos otros posibles clientes y orientarles con sus comentarios, fotos, experiencia, etc. sobre qué decisión tomar respecto a tal o cual casa rural. Twitter o Facebook son sólo la punta del iceberg de la denominada web 2.0, ese conjunto de herramientas, aplicaciones y sitios web de carácter social que hacen mucho más fáciles las interacciones entre personas y empresas y que, por tanto, pueden ayudar (o perjudicar) y mucho a una empresa según el uso que le dé. Las empresas rurales pueden ahora, de una forma planificada y realista, alcanzar objetivos antes inalcanzables con relativamente poco dinero.

Empresa Rural 2.0
El Turismo Rural ha sabido usar Internet para ampliar su mercado. FOTO ZONA RURAL.

Sin embargo, estar en Facebook, en Google+, en Twitter o tener un blog, no garantiza que nuestra empresa esté utilizando correctamente y aprovechando las ventajas de los Social Media (medios sociales).